Pues en realidad no es malo. Pero no seria justo decir que toda divagacion es buena, ni que se da en el momento preciso. Para quien, como yo, tiene problemas concentrandose en algo especifico, resulta bastante dificil estar atento a algo importante o ponerle la suficiente atencion a alguien o algo mientras (al escribir esto fui y acomode un poco mi cuarto, dantesco le queda corto al estado en que se encontraba) uno da un paseo por su propia mente.
Y ni que decir de lo ¨antisocial¨ que es divagar al estar conversando con alguien. No que realmente le de tanta importancia, pero cuando uno empieza a perderse en un hilo de ideas nacidas a partir de algo dicho, para terminar en ¨nunca jamas¨, resulta, ademas de incomodo para nuestro simil en tertulia, desagradable para nosotros, expertos en el arte del filosofar hacia nuestros adentros. Nada mas feo; es como ser despertado en medio de un sueño mojado.
Soñar despiertos. Solo que nuestro conciente actua, lo que pondria en duda esta afirmacion, solo que actua en automatico. Lo ironico es que mientras somos libres de nuestra ¨razon¨, somos esclavos de nuestro ¨consciente¨ que a su vez es inconsciente de su propia accion. Es como automatizar la espontaneidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario