Es curioso. Tenia ganas de escribir pero no tenia idea de que escribir. Normalmente cuando estoy aburrido, angustiado, triste, o en cualquier estado de animo poco favorable, se me llena la mente de ideas para todo. Escribir una cancion, tocar alguna melodia triste y pichuda, o escribir algun articulo acerca de lo que me consterna. En cambio cuando estoy tranquilo, lo unico que se me ocurre es actuar como un infante.
El conflicto, el choque que recibe uno cuando su tranquilidad es perturbada, como una definicion bastante escueta, es lo que me motiva a las anteriores acciones. Es lo que hace interesante la vida. Cualquier detractor de lo anterior puede ver su argumento refutado por si propio. Por ejemplo, el hecho de ver television. Si no se disfruta del conflicto cuando se tiene en frente, la vida virtual nos presenta muchas opciones, y ademas de la caja tonta encontramos muchos otros medios de comunicacion. La diferencia primordial se encuentra, indudablemente en el hecho de que el conflicto no se vive en carne propia, lo vive y lo sobrevive el otro.
Siempre he tenido problemas con los conflictos. Por estos mismos tengo problemas emocionales, por lo que tengo problemas para responder de manera inteligente ante ellos. Pero talvez el hecho de actuar instintivamente es lo que me motiva a pensar y escribir sobre ellos. Si fuera mas valiente haria algo al respecto, pero siempre es muy tarde. Siento una admiracion muy grande por quienes si hacen algo, tanto crear como arreglar conflictos.
Pero no todos los conflictos creados son legitimos, ni todas las soluciones validas. Es un poco paradojico, pero me escudo en ¨mi¨ dualidad humana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario