23 jun 2010

Lo bueno de divagar...

No necesito decir o explicar a nadie por que pienso lo que pienso. Decir pienso es bastante pretencioso, por supuesto que el acto de pensar requiere de que yo objetivize que lo estoy haciendo, pero divagar es el arte de la improvizacion del pensamiento, y el hecho de no tener que dar cuentas de ello lo hace solo mio.

Talvez lo unico que no me gusta es que sea tan poco racional. Pero la belleza yace en la espontaneidad del acto, de ¨pensar¨, a falta de un mejor adjetivo. La libertad con la que el pensamiento fluye lo hace otra ventaja, puesto que para el momento en que logro razonar que estaba pensando, es ya demasiado tarde, mi pensamiento fue de abstraerme en la pereza que me da otro dia de trabajo a lo pichudo que debe ser no tener que pagar por ser parte de la cultura.

No tengo que argumentar nada. Y no es pereza de pensamiento. De ser asi probablemente no divagaria. El ser humano no necesita razonar para pensar, el solo hecho de pensar es inherente a la humanidad. El pensamiento es democratico, la argumentacion y la retorica son bastante elitistas. Al no haber una restriccion de temas, puesto que, cual Wikipedia, puedo ir de norte a este y de vuelta hasta el eje z, no reprimo la libertad de que mi mente fluya, no tengo prejuicios puesto que no los razono ni los traigo a colacion, no me estorban para pensar. La divagacion es la forma mas pura del pensamiento humano.

Estoy seguro de que muchos lo disfrutan tanto como yo.

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